tocando lento los botones babeando el cuaderno

piñata

Soy la estrofa de un poema dulce impresa en papel ecológico
doblado en zigzag, metido adentro de una piñata
agarrado con 4 caramelos por un joven travesti
que se comió los caramelos y regaló el poema
dejándolo en la guantera del auto que lo lleva gratis hasta su casa
con la esperanza de que la persona que maneja
se anime algún día a cantar en voz alta, por lo menos para ella misma.